TEMA 20

TEMA 20: Cómo suprimir el programa alienígena que portas en tus genes

Mayo 5th, 2011
Apreciada Trinity,
Si me permites quiero hacer un comentario desde tus propias palabras.
“¿Sabes qué es lo único importante aquí?: tu estado de ánimo, el mío y el de todos los demás..tiene que ser “bueno” el mayor número de días y de horas posible, entendiendo “bueno” como positivo, brillante, activo, alegre, optimista”
Cada uno de nosotros debemos tener plena conciencia de nuestros estados de ánimo y del impacto que estos se ven forzados a vivir día a día como consecuencia de esta rueda del tiempo que no se detiene en la construcción de fronteras que ponen límites a nuestros estados de conciencia individuales y por consiguiente colectivos.
Constantemente escuchamos y leemos distintos enfoques u opiniones. Abrumados sacamos conclusiones y tomamos decisiones. Entiendo que esta primera percepción no debe ser la determinación de nuestros actos porque en base a ella nuestras vidas y maneras de vivirlas se sienten plenamente condicionadas por nuestro cansancio y resignación. Precisamente es eso lo que se intenta hacer con nosotros. Agotarnos hasta quitarnos las esperanzas, ilusiones o proyectos de vida como civilización.
Si nuestra libertad de tomar decisiones esta condicionada, no podemos resignarnos a aceptar una condición genética que define y marca la actual realidad que llevamos dentro de esta holografía.
El hecho de que nos digan que portamos un lado oscuro y que debemos aceptarlo es una idea que debemos trabajarla con respeto y plena claridad de lo que se supone deberíamos hacer con ello, porque somos plenamente libres de elegir si queremos portarla o desecharla y es este el punto que dentro de este mundo se nos prohíbe subliminalmente a trabajar y extirpar. Más bien siempre están instando a que las personas vivan gran parte de sus días con enojos, tristezas, melancolía y soledad.
¿Cuántas veces en nuestras vidas nos hemos sentidos solos?. ¿Cuántas veces hemos querido depositar nuestra confianza en un amigo?. ¿Cuántas veces nos hemos visto envueltos en desilusiones y traiciones a tal extremo de quitarnos las esperanzas en volver a confiar, volver a creer y volver a amar?…
Es importante para cada uno de nosotros estar atentos a esta realidad y al sistema inductor telepático que se ejerce día a día en nuestras psicologías donde nuestros estados de ánimos se ven atrapados por el


escenario   abrumador   donde  nos  mentalizan  de  un  mundo   sin  el  mas   mínimo   interés  de  mejorarlo,  de condicionarlo y modificarlo para que vivamos en estado de tranquilidad, de alegría y superación.
Quizás estamos cansados de que nos prometan salir de esta realidad y de alcanzar una superación vibratoria aplicando herramientas prácticas y metódicas que nos garanticen nuestra libertad y despojo de dualidad.
¿Sabemos precisamente qué es la dualidad?
La civilización humana 3D como raza en proceso de evolución porta genéticamente dos estados de conciencia que definen personalidades ambivalentes y cambiantes que fuerzan a las personas a vivir en conflictos permanentes consigo mismas y por consiguiente con sus pares.
Estos estados de pensamientos son los que construyen nuestras conductas de vida y nuestras demostraciones afectivas. Al mismo tiempo, despiertan instintos avasalladores cuando nos sentimos movilizados por aquellos pensamientos que esperan las respuestas o devoluciones como prueba y reconocimiento de nuestros actos para con los demás donde nuestras formaciones morales y religiosas no se cumplen como nos lo dijeron.
Entonces nos han enseñado a vivir en dos estados opuestos “Amar y Odiar”; nos han esculpido estos instintos desde pequeños enseñándonos a ser jueces imparciales de lo que está bien y de lo que está mal.
¿Pero,   qué es Bien y que es Mal?
¿Por qué hay tanto ímpetu en sembrar de manera inquisidora el prejuicio y enjuiciamiento hacia aquellos que supuestamente nos están desviando o perjudicando en nuestro darnos cuenta día a día?.
Si convivimos con dos estados de conciencias vibratoriamente opuestos donde uno de ellos silenciosamente nos dice que es el que está a nuestro frente el que siempre nos hace daño y para ello se debe aprender a defenderse o a humillarse. ¿Cómo podemos vivir así? ¿Cómo podemos experimentar la felicidad si dentro de nuestras psicologías vivimos contradiciendo nuestros pensamientos y tapando aspectos de nuestros temperamentos que contradicen nuestro lado donde nos sentimos ser buenas personas?
Hablar de “Dualidad” implica que portamos en nuestras células biológicas conductas y temperamentos oponentes a nuestras condiciones originales, donde cada uno de estos componentes revisiten teorías y documentaciones que nos acusan como responsables de nuestras involuciones por la acumulación de antecedentes registrados dentro de este mundo al cual se la llama vidas pasadas. Es decir que nuestra dualidad está compuesta por la acumulación de estos registros de vidas que suman en archivos genéticos esta actual biología.
¿Cómo hacemos para quitarnos estos antecedentes sin tener que hacernos responsables de lo que no recordamos y elegimos vivir o ser?
Dentro de este Cosmos de Luz existen civilizaciones Luz, que están dispuestas a que cada uno de nosotros comprendamos que esta actual vida es la que interesa, que esta actual vida es nuestra verdadera y autentica oportunidad porque tenemos el derecho a elegir por nosotros mismos cómo seguir viviendo esta vida y repararla lo mas que podamos.
Desde estos mundos se han propuesto ayudarnos como civilización. Se ha pedido no abandonarnos como civilización. Fuimos engañados y ultrajados ilusoriamente a vivir mentalizados para sentirnos inferiores como raza por el simple hecho de dirigirnos a seres que evolutivamente están en condiciones de inteligencia superior a la nuestra. Esto no es cierto, porque para asegurar que somos incapaces de decidir por nosotros mismos por lo menos nos tienen que explicar:
¿Cómo fue que llegamos hasta aquí?
¿Por qué seguimos aquí y debemos ser asistidos artificialmente para recordar?
¿Quiénes son los que nos hacen recordar?
Sería mucho más fácil para todos nosotros recibir los datos en el mismo tiempo y no a destiempo como se viene ejecutando. Sería mucho más constructivo para todos nosotros hacer un reconocimiento masivo y colectivo de cómo nos mantienen viviendo; así evitaríamos engancharnos emocionalmente en el juego de la vida que gira y construye energéticamente mundos sustitutos que viven de nuestras energías emocionales.


Si reconocemos que estamos siendo utilizados y engañados.
Si aceptamos que este mundo es gobernado por un gobierno oculto.
Si hacemos un bosquejo de cómo es la vida dentro de esta realidad y que siempre se viven las mismas secuencias históricas con periodos cronológicos más actualizados.
¿Por qué nos cuesta tanto reconocer que todo lo que vemos y tenemos como pruebas es lo suficiente como para darnos el tiempo para pensar qué es lo que queremos hacer con nuestras vidas de ahora en adelante?
¿Somos capaces de conformarnos con que siempre sea lo mismo?
Portamos un lado oscuro que nos llevó a vivir dentro de nosotros mismos en la separación e individualismo y desde allí es casi imposible ayudarnos a nosotros mismos porque no sabemos por dónde empezar. ¿Por qué rendirnos sin haberlo intentado, sin haberlo trabajado, sin haberlo comprobado?.
“La dualidad, es un estado de conciencia considerado la prisión genética de la tercera dimensión.”
Las células que construyen nuestra materia física y vibratoria corpórea llevan grabados códigos y claves genéticas que conforman un tipo de ADN cuyos eslabones portan el temperamento y la racionalidad fría y especuladora de razas que se destacan por ser guerreros y conflictivos. Estos códigos genéticos son visibles en nuestros comportamientos y procedimientos y nos llevan a actuar desde el impulso para que desarrollemos la intolerancia y compulsividad. Esto quiere decir que debemos aprender a reconocer nuestros pensamientos y saber que dentro de ellos no estamos siendo nosotros mismos porque nos han contaminado con grabaciones verbales, visuales, gestuales, físicas y teóricas que dictaminan lo que debíamos hacer, ser, sentir y reflejar.
Nos han censurado desde pequeños apagando nuestras potencialidades creativas y herramientas comunicacionales que teníamos antes de ser ingresados a esta holografía. Activaron nuestro gen dual con la primera experiencia que marco el primer dolor, la primera desilusión, el primer estado del miedo e inseguridad.
Debemos comprender que somos capaces de ayudarnos a nosotros mismos. Volviéndonos conscientes de nuestros actos podremos vernos desde qué estado genético estamos obrando. Esto nos lleva a vivir más atentos a nuestros comportamientos y tomar conciencia de lo que decimos y transmitimos al hablarle a quien está a nuestro lado y a detener a tiempo cada impulso activado y disparado por lo que conocemos y entendemos como “ego”, al cual considero el padre gestor de la dualidad en acción.
Si empleamos el tiempo siendo nuestros propios maestros sabremos que la investigación más rica y potencial es descubrir cómo está construida y configurada nuestra mente como programa sustituto. Aprenderemos a ver cómo funciona y en qué momentos se activa durante una conversación o después de una conversación. Podremos ver cómo arma y desarma tramas emocionales articulada y conducida por los pensamientos donde la sombra de la dualidad “Ego” comienza a activar estas cargas genéticas que portamos silenciosamente de estas razas.
Nos hacen creer que somos los responsables directos de nuestra esclavitud y que debemos limpiar nuestras condenas vida tras vida hasta que purifiquemos nuestros daños colaterales.
Nos hablan del perdón. Nos hablan de enviar Luz y Amor a aquellos que tienen sus mentes oscuras.
No podemos perdonar si primero no nos volvemos conscientes y responsables de nuestras maneras de pensar donde juzgamos y eliminamos a quienes no piensan y sienten como nosotros.
No podemos hablar de perdón si primero no aprendemos la primera lección de vida que es la de ayudarnos mutuamente a despojarnos de esos estados de ánimos que interfieren día a día y a cada momento con nuestros estados de felicidad donde la mente se siente perturbada vibratoriamente ante el cambio de frecuencia dimensional que experimentamos celularmente y cognitivamente.
No existe el perdón si hay un culpable y un ganador.
El conocernos a nosotros mismos día a día, nos permite ser libres, saber elegir hacia donde queremos dirigir nuestras vidas y a enfocarnos abiertamente hacia una profunda compresión de lo que portamos ambivalentemente como “pensamientos”. Desde esta base somos capaces de trasmutar la dualidad y extirparla   porque   dejamos   de    alimentar   las    cargas    genéticas   que   conforman   vibratoriamente


nuestros bloques de pensamientos que son estimulados por el “Ego” que prepara nuestras armas de defensas y de ataques desde que nos levantamos hasta que nos acostamos dentro de esta holografía.
La forma más efectiva de atacar a nuestro ego es conocer ué disparadores recibidos durante el momento de la comunicación e interrelación con las personas activan nuestra genética dual.
Debemos preguntarnos en ese momento “¿Qué parte de mi mente es la que está sintiendo afectada y atacada?” y “¿Por qué considero importante defender mi posición para hacer valer mi dignidad?”
¿Quién está respondiendo, mi entidad lumínica o mi genética alienígena?
Tengo que darme cuenta a tiempo de que no estoy obrando desde mi condición espiritual sino más bien desde mi condición genética física mental llamada “estructura de carácter”.
Si logramos tomar conciencia desde nuestras condiciones espirituales, entenderíamos a tiempo que con quien me estoy enfrentando es con “programas sustitutos que disfrazan razonamientos propios y personalidades artificialmente decoradas con fundamentaciones teóricas que diversifican religiones y dioses distintos”.
Esta diversidad de teorías ha sucumbido a la población humana de la tercera dimensión a ser tratada sin parámetros de respeto y de consideración. Esto explica por qué en este mundo los seres humanos no estén acostumbrados a ser tratados como seres sensibles.
Debe importarnos ser honestos con nosotros mismos, saber que todo aquello que decidimos transmitir y ser desde nuestros verdaderos sentimientos es un regalo que nos estamos haciendo a nosotros mismos porque estamos obrando desde la autenticidad, sin estar esperando la respuesta y la reacción del otro como prueba de su reconocimiento.
Esto se llama “amplitud de la conciencia” porque estamos amando y sintiendo desde la libertad absoluta. Porque no nos estamos permitiendo ser prisioneros de nuestros estados emocionales que nos hacen vivir dentro del apego, de la espera a la devolución, a la importancia de uno mismo por lo que siente que está dando porque detrás de esta idea están los intereses que subliminalmente, desde los estados de conciencias, llevan a que las personas ejerzan el control afectivo y material en sus iguales.
Amar desde el verdadero estado es no dejarnos influenciar por el avanzar silencioso de nuestro ego.
Amar desde el verdadero estado es saber que das lo más bello y noble de ti que es tu verdadero sentimiento donde no te condicionas a ti mismo preocupándote por el rechazo de los demás.
Amar desde el verdadero estado es comprender con la mente abierta y flexible qué estado de conciencia física llevan las personas que están a tu lado donde tú, como ejemplo directo, puedes ser parte de sus curas, porque tú mismo lo pudiste hacer antes porque no te quedaste con la idea de que no eres capaz y que otros deben hacerlo por ti.
Un fuerte abrazo

marielalero

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